Alimentación de los Hámster


Qué comen los hámster

La base de la alimentación de los hámster consiste en pienso seco compuesto preparado especialmente para él, cereales como trigo, maíz, avena; semillas de girasol o calabaza; alimentos verdes como el diente de león, el trébol, hojas de zanahoria; verduras como la zanahoria, lechugas o coliflor; frutos secos sin salar y complementaremos la alimentación con una poco de fruta y verdura.
Ha de saberse que la mayoría de las razas de hámster viven en desiertos y estepas,
espacios vitales que sólo proporcionan comida abundante durante un período muy corto y
ofrecen durante el resto del año muy pocos alimentos.

Estos hámster con sus grandes abazones, en los que
pueden transportar gran cantidad de comida, se adaptan a esta situación. En almacenes subterráneos almacenan para el resto del año los alimentos que puedan encontrar durante un breve  período.
Al seleccionar la dieta para el hámster se debe recordar cómo viven en la naturaleza.

Una dieta rica en fibra y más bien pobre en grasas es muy ventajosa, especialmente para los
hámsters enanos de Roborowsky, los grises que viven en el desierto.
Para prevenir deficiencias hay que procurar que tengan una dieta variada. Los cereales y semillas sirven para cubrir las necesidades de hidratos de carbono y de fibra.
La fruta y la verdura ayudan a satisfacer sus necesidades de líquido y vitaminas.

Las proteínas animales son un constituyente vital.
Es perjudicial darles restos de comida para personas porque los hámsters no toleran la sal, las especias, ni la grasa. Lo dulce les gusta mucho pero al igual que para
las personas, no es muy saludable. Los animales en contra de lo que se suele creer, no
siempre saben lo que es bueno para ellos y pueden llegar a ingerir alimentos indigestos.
Por eso, nunca hay que darles cicuta, patatas, alubias crudas o verduras aliñadas o
congeladas porque son alimentos venenosos para el hámster.
Si se tienen crías se les deberá administrar vitaminas a la comida, como por
ejemplo, los gusanos de la harina.

Comidas para Hámster

CEREALES Y SEMILLAS.

La dieta natural de un hámster está compuesta en gran parte de semillas. Los
cereales por lo general son muy ricos en hidratos de carbono, por lo que son muy
recomendables como «dieta base».
La comida para hámsters que se comercializa en las tiendas zoológicas y en los
supermercados, no es muy buena. Muchos ingredientes son rechazados. Quien tenga
hámsters enanos no llegará a ningún sitio con este tipo de comida porque la mayoría de
los componentes son demasiado grandes para estos pequeños.
Es mucho más barato y mejor preparar la mezcla de cereales uno mismo.

Para los hámsters dorados, puede usarse comida para cobayas mezclada con
aproximadamente un 20% de comida para periquitos comunes y un 10% de comida para
canarios añadiendo un poco de comida para perros como fuente adicional de proteínas y
vitaminas.

Para hámsters enanos la proporción de semillas finas en cualquier caso ha de ser
bastante más alta:
Para hámsters enanos grises y de
Roborowski,  aproximadamente un 40% de comida para periquitos comunes, un 40% de comida para canarios, un 10% de copos para perros y un 10% de comida para cobayas.

Para los hámsters enanos chinos, un 30% de comida para periquitos comunes, un 30% de comida para canarios, un 30% de comida para cobayas y un 10% de copos para perros.
Hay que procurar que la comida para cobayas no contenga demasiados ingredientes ricos en grasas.

Los cacahuetes y las pipas de girasol les encantan pero no son buenos para la «línea» ni para su intestino especializado en una dieta pobre en grasas.
Los cereales pueden complementarse perfectamente con pan seco, pero nunca
mohoso, pan sueco y copos de avena.

Los pellets son adecuados para la cría. Éstos contienen todos los elementos vitales excepto el agua pero suponen una dieta muy monótona y sólo sirven como complemento vitaminado.
Las barras para roer con diferentes gustos son un alimento bueno y al mismo tiempo les sirven de entretenimiento, aunque son relativamente caras.

FORRAJE FRESCO.

Para cubrir las necesidades de líquido de aquellos hámsters que no reciban agua
hay que ofrecerles alimentos jugosos. Para una dieta óptima en lo que respecta a las
vitaminas se les ha de administrar una gama lo más amplia posible de frutas y verduras.

 VERDURA.

Apio, remolacha roja, judías, maíz, patatas (sin brotes venenosos) y calabacín. En
pequeñas cantidades también se les puede ofrecer endibias y rapónchigo. La lechuga
verde no es demasiado recomendable porque suele estar tratada con pesticidas. También
es mejor desistir de darles verduras flatulentas como cebolla, col y puerros.
Hay que lavar perfectamente toda la verdura y la lechuga con agua tibia y
ofrecerla después de secarla bien. La comida fresca debe estar a temperatura ambiente,
nunca puede estar recién sacada de la nevera (frigorífico) porque les pondría hacer daño.

FRUTA.

Adecuadas son las manzanas, las peras y los plátanos y en pequeñas cantidades
bayas como frambuesas, fresones o uvas.
Abstenerse de ofrecer mucha fruta ácida como los cítricos y kiwis porque los
pequeños roedores toleran muy mal este tipo de fruta, aunque se les pueden dar
pequeños trocitos de naranja o mandarina de vez en cuando.

PROTEÍNA ANIMAL.

La ingestión complementaria de proteínas es muy importante porque los hámsters
no son animales herbívoros solamente.
Estudios de campo han demostrado que los hámsters enanos de Roborowski
ingieren durante determinadas épocas hasta un 60-80% de alimento animal. En
cautividad no es necesario un porcentaje tan elevado de proteínas, pero ello demuestra
que muchos supuestos «vegetarianos» también comen «carne».
Las galletas para perros, huesos para morder y huesos de buey sirven de fuente de
proteínas y de posibilidad para roer. También les encanta y además es aconsejable
darles pequeñas porciones de requesón, yogur o queso blando suave.
Los gusanos de harina y diversos insectos que se ofrecen como alimento vivo para
los animales de terrario son unos bocados exquisitos y una excelente fuente de
proteínas. Este tipo de alimento requiere un mantenimiento especial, porque los gusanos
de harina deben guardarse en lugar fresco y seco y tener cuidado de retirar los gusanitos
muertos A las hembras en período de gestación o de lactancia también se les puede dar
un poco de carne picada magra de buey y yema de huevo hervida. Hay que vigilar que
coman en seguida los insectos y los alimentos que se estropean.

COMPLEMENTOS.

Sobre todo a los hámsters enanos les gusta comer de vez en cuando buen heno.
Hay una especie de mazorcas para hámsters que tienen frutas o miel, se cuelgan en los
barrotes de la jaula y además de encantarles porque lo pueden roer, les alimenta y distrae.
Para desgastar sus dientes y también para comer les puedes dar ramas de haya,
abedul, avellanos y árboles frutales.
Es sorprendente cómo les gustan estos «palitos». Por supuesto estas ramas deben
haber crecido lejos de los gases de escape de los autos, de pesticidas y de un ambiente
contaminado. En tal caso también se les puede ofrecer el follaje o la alfalfa.

 VITAMINAS ADICIONALES.

Si la dieta es variada no es necesario añadir preparados vitamínicos. Sin embargo
aconsejaría espolvorear la comida cada dos o tres días con un complemento de
vitaminas, calcio y minerales, o en caso de ser líquida, añadirlo al agua del bebedero,
siempre cuidando de no sobrepasar la dosis recomendada.

Estas vitaminas se pueden adquirir en las tiendas especializadas de mascotas.
Las mezclas vitamínicas utilizadas en la medicina humana en la mayoría de los
casos son demasiado concentradas y una sobredosis con frecuencia puede ser peor que
una carencia. Además, hay muchas vitaminas que los roedores no necesitan.

 CANTIDAD DE COMIDA.

Es casi imposible dar datos exactos acerca de la cantidad «ideal» de comida porque
la necesidad de alimento depende de la edad, del tamaño y de las características
individuales de cada animal y de la temperatura ambiente. Si por los hámsters fuera,
toda la del mundo estaría bien, porque les encanta almacenar y almacenar comida. Pero
una dieta correcta con pocos ingredientes grasos no hará engordar a un hámster.
Un método razonable, que los humanos suelen poner en práctica, es el de
administrar una cantidad fija de comida (cereales y forraje fresco) de tal forma que al
día siguiente sólo sobre un resto muy pequeño. En cualquier caso, se tendrá que
observar si los hámsters entierran una parte de la comida o la esconden en algún
almacén. Al cabo de poco tiempo habrás descubierto cuánta comida necesita el hámster.
Al igual que cualquier ser vivo, los hámsters tienen sus preferencias, a algunos les
encanta lo que otros rechazan totalmente.

 NECESIDADES DE LÍQUIDOS.

En las estepas y los desiertos de Asia, el lugar de su origen, hay muy pocas
posibilidades de beber agua, por lo que cubren sus necesidades de líquido a través del
forraje fresco. Sin embargo, hay muchos «amigos de los animales» que afirman que es
un tormento si no se les ofrece agua. Piensan desde el punto de vista del ser humano que
no pueden sobrevivir sin agua para beber.
Incluso hembras gestantes o en período de lactancia pueden criar sin ningún tipo
de problema a sus crías sin disponer de agua para beber. Incluso durante estos períodos
es posible cubrir sus necesidades mayores de líquido mediante el suministro de comida
jugosa (fruta y verdura).
A quien para su propia tranquilidad no quiera prescindir del bebedero de agua se
aconseja utilizar únicamente agua hervida o filtrada porque el agua del grifo en general
contiene mucho cloro y metales pesados.
Siempre que se vaya a incluir alimentos nuevos en la dieta del roedor es
aconsejable que se haga poco a poco ya que, posiblemente, el cambio brusco en su
alimentación le provoque fuertes diarreas.
Todos los animales son obsesivos a la hora de ingerir la comida y el hámster no
será menos, se debe intentar no ponerle ninguna vianda que pueda hacerle daño. Hay
que recordar que los alimentos prohibidos en su dieta son la sal y la grasa, ya que no
pueden tolerarlos. Por ello se tiene que evitar darle restos de comida humana.
El chocolate y todo lo dulce le encantará a un pequeño roedor, pero el daño que le
hará en su estómago será mayor que el placer que en un principio le proporcionará.
Otras comidas indigestas son el perejil, el cilantro, las verduras aliñadas o las
congeladas, junto al apio o las alubias crudas.
La uva, la zanahoria y la remolacha en altas dosis resultan muy nocivas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Necesitas ayuda